Con un pie prácticamente en cada temporada y las últimas colecciones invernales a las espaldas, ya empezamos a bosquejar una paleta de colores que se impondrán en los próximos meses de frío.
La paleta cromática que marcará la pauta este otoño-invierno 2025 está llena de colores neutros como el gris, sí, pero en realidad abre la puerta a abrazar tonos más vibrantes cuando llegue la próxima bajada de temperaturas.
El marrón oscuro se erige como uno de los matices favoritos de los diseñadores en 2025: ya hablamos de él como uno de los clave de la primavera-verano 2025, junto a otras variantes como el Mocha Mousse. Sorprendentemente (o no tanto) también se ha convertido en el favorito de las celebrities, que lo han elegido tanto para su día a día como para sus respectivas puestas de largo en la alfombra roja. Este otoño, el foco se pone en un marrón chocolate que hemos visto en Hermès, con total looks en diferentes texturas como el cuero y el pelo. Ferragamo, Michael Kors o Schiaparelli también han incluido algún look con este tono en sus respectivas colecciones, con estilismos que van desde el vestido con guantes de ópera a una única pieza con sobrecapa marcando silueta con múltiples cinturones.
De cara al otoño, olvida el negro y blanco de toda la vida. En su lugar, la combinación estrella en los colores de 2025 pasa por la literaria fusión del rojo y el negro, una de las apuestas más reiteradas en todas las semanas de la moda. Hay apuestas estilísticas para todo tipo, desde aunar un vestido negro con bolso rojo (como hace Isabel Marant), a añadir un abrigo rojo sobre un total look en color negro, al modo de Alessandro Michele en Valentino. La más vista ha sido decantarse por un vestido rojo al que sumarle botas altas (altísimas) en color negro, como proponen Balmain, Sinead O'dwyer o la propia Stella McCartney.
El próximo invierno también vendrá teñido por toda una gama cromática de tonos pastel, pero entre ellos impera el rosa claro por encima del resto. Es el preferido de creadoras británicas como Victoria Beckham o Stella McCartney para sus vestidos, el de Kenzo para abrigos de peluche y americanas oversize o el de Acne Studios para looks que dan protagonismo al lazo. Ya sea combinado con negro o gris o en total look, pocos colores resultan tan favorecedores a cualquier tipo de piel.
Uno de los colores con mayor continuidad en 2025 es un tono muy específico de azul. El eléctrico, ese con la capacidad de levantar cualquier estilismo, vuelve a estar presente sobre la pasarela de mano de Carolina Herrera (en formato trench con botones dorados), Gabriela Hearst (a través de vestidos y abrigos) o CFCL, a través de la sastrería oversize.